
Los que ya peinan canas habrán comprobado que el mundo que nos ha tocado vivir actualmente nada tiene que ver con el de hace tres décadas. Términos como follower, IA o baterías han entrado en su vocabulario. Pero hay uno que se ha mantenido imperturbable: Sportage (prueba). Porque da igual cuánto tiempo pase, que todo el mundo conoce y sabrá lo que es un Sportage, hasta el punto que este modelo ya se ha consolidado como una sub-marca dentro de la coreana gracias, entre otro, a que es el coche más vendido de la historia reciente de Kia, donde atesora más de 7 millones de unidades desde su debut en 1993.
Si bien los tiempos también han cambiado para él en términos de competencia, pasando de estar prácticamente solo a comienzos de los 90 a tener que rivalizar con más medio centenar de rivales directos e incluso ver cómo otros de nueva factura provenientes de China le hacen la competencia. De ahí que esta quinta generación, estrenada hace cuatro años, ya necesitase la pertinente actualización de mitad de vida comercial para mantener vivo su atractivo y, sobre todo, su liderazgo, donde en España supone el 25% de las ventas totales de la marca. Unos cambios que nosotros hemos ya conocido de primera mano en esta toma de contacto.
Diseño y presencia renovados
KIA EV5: el comodín eléctrico
La silueta mantiene sus proporciones equilibradas, pero con detalles aerodinámicos optimizados para mejorar la eficiencia, mientras que estrena cuatro juegos de llantas de aleación de entre 17 y 19 pulgadas y dos inéditas tonalidades para la carrocería (magma red y Wolf grey) para completar un total de nueve, al tiempo que en los acabados GT Line se puede escoger entre siete tonos bicolor, con el techo siempre en negro. Unos cambios estéticos que influyen ligeramente en sus dimensiones, pues la longitud se incrementa en 2,5 cm, cifrando ahora 4,54 metros.
Adiós al negro piano
Primera prueba del Kia EV4: el compacto eléctrico que rompe barreras
La diferencia frente a los eléctricos es que se prescinde del tercer monitor situado entre medias destinado a la climatización ya que el Sportage mantiene la tira dual digital en el centro del salpicadero que permite, al toque de la misma, cambiar entre las funciones de climatización y entretenimiento, aportando el mismo plus de vistosidad con el que la estrenó hace cuatro años. Lo que sí ha variado ha sido el sistema multimedia central que ahora incorpora la última versión del software de Kia, con conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, más personalización visual o nuevas funciones de streaming como Youtube o Disney+, entre otros.
Los híbridos enchufables contaminan casi tanto como los coches de gasolina
La entrada del motor de gasolina es notoria, que no desagradable. Cuando esto ocurre, funciona de manera contundente y mueve con soltura el conjunto. Pero la ventaja es que incluso sin hacer caso del modo Eco, al que se le suma el Sport, no hay más, el consumo medio puede estar rondando los 6,5 l/100 km, que nos resulta un dato muy bueno. La incidencia del motor eléctrico quizá sí nos ha parecido mayor ayudando a la hora de conseguir dicho consumo.
VÍDEO| ¿Se puede viajar por España en coche eléctrico?
Si nos centramos en la seguridad, el nuevo Kia Sportage sigue apostando fuertemente por la tecnología, con sistemas de asistencia a la conducción de última generación como el control de crucero adaptativo mejorado, la alerta activa de cambio involuntario de carril, la frenada automática de emergencia con detección de peatones y ciclistas, y una cámara de visión periférica que ayuda en maniobras de aparcamiento.
Apuntando al liderato

