
El consumo de electricidad en Alemania aumentará más lentamente de lo que se había supuesto anteriormente en los próximos cinco años, siendo la incertidumbre sobre la industria un factor clave en la demanda, según un informe de Deutsche Bank (DB) Research.
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El informe destacó las necesidades energéticas de los nuevos centros de datos, así como la electrificación del transporte, la calefacción y la industria como factores clave que podrían impulsar una mayor demanda. “Solo en lo que respecta a la electrificación de los procesos industriales somos escépticos de que la demanda de electricidad aumente de manera permanente y significativa”, señaló el banco.
Sectores industriales con grandes obstáculos
Los procesos de alta intensidad energética en el sector químico, la producción de metales y la fabricación de materiales de construcción enfrentan grandes obstáculos debido a los costos y la competencia del extranjero, y los productos correspondientes podrían ser importados en el futuro. “Las empresas implicadas podrían estar más inclinadas a trasladar con el tiempo los procesos de producción correspondientes al extranjero”, afirmó Deutsche Bank. Añadió que la demanda dependerá de las condiciones políticas y del progreso técnico.
La semana pasada, un informe de investigación encargado por el gobierno mostró un crecimiento “sólido” de la demanda eléctrica futura en una gran variedad de escenarios. Sin embargo, las proyecciones difieren ampliamente, especialmente para el período hasta 2030. Aunque el informe fue considerado un metaanálisis bien realizado de escenarios existentes, la industria de energías renovables y las ONG ambientalistas expresaron su preocupación de que esto pueda frenar la expansión de tecnologías como la eólica y la solar.
Deutsche Bank Research subrayó que las conclusiones políticas que el gobierno federal saque del informe son mucho más importantes que el informe en sí.
Prueba de realidad
El ministerio de Economía calificó el informe como una “prueba de realidad” para la transición energética y afirmó que busca dar un mayor enfoque político a la asequibilidad y la seguridad del suministro, además de la descarbonización.
La ministra Katherina Reiche presentó diez medidas clave, que incluyen planes para eliminar las tarifas fijas de inyección a red para las energías renovables y la remuneración durante los períodos de precios negativos. Sin embargo, aún no ha proporcionado detalles sobre cuándo o cómo se implementarán estas medidas. Otras propuestas también siguen siendo vagas, y se espera mayor claridad en los próximos meses tras nuevas negociaciones dentro del gobierno de coalición.
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En su informe, Deutsche Bank calificó las medidas propuestas como “razonables” y dio la bienvenida al mayor enfoque en la eficiencia de costos. Añadió que se puede “esperar una disminución del ritmo de expansión de algunas renovables debido al uso de instrumentos más orientados al mercado y a la reducción de subsidios”.
