Los seis ríos más grandes del Ártico han sido monitoreados durante 20 años. Se ha observado una disminución del nitrógeno inorgánico disuelto (DIN), que es fácilmente absorbido por la vida marina. En su lugar, ha aumentado el nitrógeno orgánico disuelto (DON), que es más difícil de usar por los organismos marinos.
