
El invierno siempre trae consigo ese momento temido para los conductores de coches eléctricos: mirar el contador de batería y ver cómo los kilómetros disponibles se evaporan más rápido de lo habitual. En España, durante estos primeros días del año estamos sufriendo el azote de la borrasca Francis, mediante la cual la DGT ha emitido varias alertas para extremar la precaución al volante dado que puede afectar a once comunidades autónomas. En concreto, AEMET avisa de nieve en cotas bajas, especialmente en zonas del centro, norte y este peninsular, una situación que, en principio, durará durante toda la jornada de hoy, 6 de enero.
Con todo, el frío hace que el electrolito de la batería se vuelva más viscoso, ralentizando el movimiento de los iones y aumentando la resistencia interna. Esta reducción de autonomía, que puede oscilar entre el 20% y el 50% según las condiciones, no es un fallo del vehículo, sino una consecuencia química de las baterías de litio. Pero la buena noticia es que hay formas sencillas de contrarrestarlo. Vamos a desgranar algunos consejos prácticos que te permitirán llegar más lejos sin dramas.
El poder del preacondicionamiento
Consejos para optimizar la batería del coche eléctrico en invierno
Además, revisa la presión de los neumáticos semanalmente. El frío contrae el aire, y unas ruedas desinfladas aumentan la resistencia al rodaje, robándote hasta un 5% de batería. Usa neumáticos de invierno si vives en zonas con nieve; mejoran la tracción y, sorprendentemente, la eficiencia.
Conduce suavemente

