
La comunicación entre los seres humanos ha evolucionado significativamente desde nuestro pasado en las cavernas. Los homos sapiens fraguaron su diferenciación respecto a sus predecesores en una mayor capacidad de procesamiento mental. Las primeras civilizaciones descubrieron en la escritura una herramienta fundamental para consolidar su poder. La escritura permitió la sedimentación del conocimiento con su consecuente acumulación, permitiendo gradualmente el desarrollo que conocemos hoy en día. Por lo tanto, podemos afirmar que los distintos alfabetos desarrollados por los seres humanos han sido piezas fundamentales para la consecución de sociedades cada vez más complejas. A finales del siglo XX el lenguaje entró en una nueva dimensión al surgir la informática.
En este año que divide el siglo XXI en cuarto partes iguales, estamos observando una gran revolución en materia de inteligencia artificial, donde los data centers están llamados a ser piezas centrales en la era digital. Un Data Center es un sistema informático especializado donde se mezclan hardware de alta potencia y disponibilidad en un ambiente controlado con la finalidad de almacenar, resguardar y procesar datos a gran escala.
De electrones a moléculas: Haru Oni
Los operadores de los centros de datos han logrado desligar el consumo eléctrico del volumen de datos manejados, debido especialmente a la eficiencia energética. Esto queda muy patente al comparar la evolución histórica, donde entre 2010 y 2020 el rendimiento se multiplicó x8, sin embargo, el requerimiento de energía por carga de trabajo fue 12 veces menor.
En el sector existen varios parámetros relevantes para conocer de manera sencilla el coste energético del centro de datos. La eficacia en el uso de la energía, (PUE, Power Usage Effectiveness), es una métrica de la industria que mide la eficiencia energética de un centro de datos. Tiene en cuenta aspectos como la alimentación, la refrigeración y el funcionamiento de los servidores, las redes de datos y las luces. La PUE se mide dividiendo la energía total necesaria para las instalaciones de un centro de datos por la energía total utilizada para la computación. Cuanto más cercano a “1” sea el número PUE, más eficiente será el centro de datos.
Las redes eléctricas, el gran cuello de botella para el despliegue de ‘data centers’ en España
La banda de Rock británica Queen lanzó en 1991 la canción “The show must go on”, título que describe perfectamente las necesidades de este tipo de infraestructuras, ya que, deben operar de manera ininterrumpida. En caso de corte de energía, los generadores diésel se ponen en marcha automáticamente en cuestión de segundos. Mientras que los generadores pasan por una breve fase de arranque, las baterías proporcionan energía permitiendo que los sistemas funcionen ininterrumpidamente sin ninguna interrupción. Luego, los generadores diésel se hacen cargo de la alimentación y proporcionan todo el suministro de energía de los data center.
Las necesidades eléctricas de este tipo de infraestructuras parecen claras. En el caso de España, el futuro no parece excesivamente preocupante, ya que, si observamos la evolución de la demanda eléctrica de territorio peninsular ha ido disminuyendo desde el año 2018. Por lo que, el sistema parece que puede absorber las necesidades eléctricas del sector de los data centers.

