
El Gobierno británico ha confirmado un nuevo impuesto que afectará a los propietarios de vehículos eléctricos y de híbridos enchufables a partir de abril de 2028. Esta medida parte del Presupuesto de Otoño 2025, busca compensar la caída en los ingresos que el Estado obtiene de los impuestos sobre carburantes, dada la creciente adopción de tecnologías limpias de movilidad.
La medida responde a un problema fiscal: la electricidad no está gravada como los combustibles fósiles, lo que ha significado una reducción de ingresos por impuestos a carburantes, que tradicionalmente cubren el mantenimiento de las infraestructuras viales. Con la proliferación de vehículos eléctricos, esta fuente tributaria se ha reducido drásticamente.
¿En qué consiste el nuevo impuesto por milla?
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La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR de Office for Budget Responsibility) estima que estos ingresos por los impuestos a combustibles caerán de 24.400 millones de libras en 2024-25 a cerca de 12.000 millones en 2030-31 si no se corrige esta situación. El eVED se presenta como una solución para que todos los conductores contribuyan al financiamiento del sistema vial, pues los vehículos eléctricos también causan desgaste en las carreteras.
¿Cómo se pagará el impuesto?
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Expertos y asociaciones alertan que esta medida podría frenar el ritmo de adopción de vehículos eléctricos, en un momento crucial para cumplir los objetivos de descarbonización en Reino Unido, especialmente con la prohibición de venta de coches térmicos a partir de 2030. No obstante, el Gobierno ha complementado esta medida con incentivos y financiación para mitigarlo.
Para equilibrar el impacto del nuevo impuesto, el Ejecutivo ha decidido ampliar el programa de ayudas a la compra de vehículos eléctricos hasta 2030, manteniendo subvenciones de hasta 3.750 libras por vehículo (unos 4.300 €). Además, ha elevado el límite para la aplicación del suplemento de lujo en el impuesto de circulación para EVs de 40.000 a 50.000 libras desde 2026, beneficiando a modelos populares y de precio medio-alto. También hay inversiones adicionales para facilitar la instalación de puntos de recarga, tanto públicos como privados, reforzando la infraestructura clave para la movilidad eléctrica en Reino Unido.
Repercusión en Europa y lecciones para España
Plan Auto 2030 a punto de arrancar, las subvenciones para promover la compra de eléctricos, la experiencia británica es una lección sobre el equilibrio entre la promoción y la sostenibilidad económica a largo plazo en la movilidad eléctrica.
