Aunque la estrategia eléctrica de Ford pareciese por un momento haberse paralizado tras el anuncio de congelar la producción de sus SUV eléctricos, la realidad es que la firma del óvalo sigue adelante con la electrificación de los modelos que considera clave para ella. Este es el caso del Puma Gen-e que vamos a analizar en El Periódico de la Energía.
Un modelo que, aunque no lo creas, tiene su sentido, primero, por el coche del que se trata (el de mayor éxito comercial de la marca), y segundo, porque está enclavado en uno de los segmentos que más lógica ofrece a la hora de electrificarse: los SUV urbanos. En este sentido y dado que hace poco te analizamos el Puma ST (prueba), vamos directamente a ir a los que nos interesa, que no es otro aspecto que la conducción.
Se le diferencia a la primera
cargas rápidas de hasta 100 kW en corriente continua, lo que permite pasar del 10% al 80% en unos 23-25 minutos.
Relacionado:
Sin embargo, Ford acaba de anunciar que para comienzos de año esta batería se optimizará ofreciendo además un diseño celular lo que se traducirá en un mayor rango, pudiendo llegar ahora a los 400 km en ciclo mixto y los 550 en uso urbano. Esta mejora que le coloca por encima de rivales directos como el Peugeot e-2008 (contacto) y que le acerca a otros de mayor renombre comercial como el KIA EV3 (contacto). Ahora, la experiencia eléctrica deja de tener como límite la autonomía y se convierte en una opción mucho más versátil para familias, profesionales y usuarios urbanos.
alertó la OCU en su momento, los datos de autonomía no reflejan la verdad al realizarse en otras condiciones.
El más dinámico
VÍDEO| Prueba del Ford Explorer EV: borrón y cuenta nueva
El chasis se ha adaptado al peso adicional de la batería, manteniendo un comportamiento dinámico muy logrado: el paso por curva es rápido y estable, la dirección es precisa y la suspensión consigue un buen equilibrio entre confort y deportividad. Se nota cierto incremento de inercias respecto al Puma de combustión, especialmente al exigirle en curvas, aunque el coche sigue siendo sorprendentemente ágil para tratarse de un SUV eléctrico.
Tesla pone el “piloto automático” en Madrid y el Ayuntamiento pisa el freno
La expansión de BlueCruise supone un avance democratizador en la gama Ford. Hasta 2026, estaba reservada a modelos como el Mustang Mach-E (prueba del GT). Con esta actualización, BlueCruise pasa a estar disponible en el vehículo eléctrico más compacto y accesible de la marca, haciendo la conducción semiautónoma más asequible para el público general. El resultado: desplazamientos diarios y viajes largos más relajados, menos estrés en atascos y mayor comodidad sin perder de vista la seguridad y la atención al volante.



