Tras más de 17 años en el mercado y 2,5 millones de unidades vendidas, la tercera generación del Q5 llega para consolidar su posición como referencia en el segmento premium, ahora apuntalado con una apuesta clara por la electrificación y la tecnología. Cualidades que no solo se reflejan en sus avanzadas mecánicas híbridas, sino también en un diseño exterior más estilizado, un habitáculo sumamente tecnológico y sistemas de asistencia renovados que proporcionan una experiencia confortable y segura.
Evolución con personalidad
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Entre las novedades destacan una parrilla Singleframe más ancha y achatada, ahora con un patrón más sofisticado inspirado en su hermano eléctrico, el Q6 e-tron (contacto) y que está secundado por unos faros delanteros más estilizados, con tecnología Full LED en donde su firma lumínica diurna puede personalizarse con hasta ocho opciones, acentuando el carácter personalizado del modelo. Si salir de la iluminación, donde Audi es un referente, la zaga introduce pilotos traseros OLED 2.0 con animaciones dinámicas que mejoran no solo la estética sino también la comunicación con otros conductores en caso de peligro, contribuyendo a la seguridad activa.
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Las opciones principales incluyen el motor de gasolina 2.0 TFSI de 204 CV, disponible con tracción delantera o quattro; el diésel 2.0 TDI de 204 CV con tracción quattro y el SQ5 con un bloque V6 3.0 TFSI de 367 CV y 550 Nm, enfocado en máximo rendimiento y deportividad, con 0 a 100 km/h en 4,5 segundos. Además, se suman dos versiones híbridas enchufables que combinan un motor de gasolina 2.0 con otro motor eléctrico integrado, alimentado por batería de 25,9 kWh (19,7 kWh netos) para homologar una autonomía cero emisiones de más de 100 km.
Grande pero ágil
A5, prueba)como son una dirección progresiva que ajusta la relación de la dirección según la velocidad y el ángulo del volante, facilitando maniobras a baja velocidad y ofreciendo un control preciso a alta velocidad o una suspensión más confortable.





