
En un contexto de revolución automovilística, BYD ha vuelto a conseguir romper un record que pocos imaginaban hace dos años. Y es que desde comienzo de 2023, la empresa china ha multiplicado sus ventas, hasta tal punto que en ese mismo año entregó más de 3 millones de vehículos de nueva energía (eléctricos e híbridos enchufables), lo que supuso un aumento anual del 61,8%. La cifra volvió a dispararse en 2024, cuando el volumen total de ventas superó los 4,2 millones de unidades, consolidando a BYD como líder global del mercado eléctrico y por delante de rivales como Tesla en su propio país.
Esta expansión imparable ha ido acompañada de un salto estratégico fuera de China. Si en 2024 las ventas fuera del país suponían alrededor del 10% del total, para 2025 BYD se ha propuesto duplicar esa cuota internacional y colocar hasta 800.000 coches en mercados foráneos, apoyado en la apertura de nuevas fábricas en Europa y América Latina, y una marcada apuesta por la producción local. En paralelo, el salto tecnológico no ha parado: baterías más seguras y eficientes, nuevos modelos premium y la integración de sistemas avanzados de asistencia a la conducción han elevado la percepción de la marca hasta situarla entre las más innovadoras a nivel mundial.
3 millones en menos de un año
BYD sube de nivel y presenta Denza en Europa para ‘atacar’ a las premium
La inauguración de nuevas plantas en Hungría y Turquía refleja este enfoque global, mientras que su verticalización y control de toda la cadena de valor le permiten absorber el impacto de guerras de precios y seguir optimizando costes. Con esta cifra histórica, BYD demuestra que su apuesta por la electrificación masiva no es coyuntural, sino el resultado de una estrategia sólida y sostenida de innovación, diversificación y conquista global. El YANGWANG U7 no es solo el vehículo 13 millones: es el estandarte de una nueva era en la movilidad eléctrica.
